jueves, 31 de marzo de 2016

Ejercicios de teatro en Vine

Sin duda a estas alturas conocerás, o al menos te sonará la plataforma de vídeos Vine. En pocas palabras: se trata de una plataforma donde puedes subir vídeos de forma gratuita. La única restricción, y es caudal, es que los vídeos no pueden durar más de 6 segundos.

Se trata de una plataforma creada por Twitter, la red social de microblogging en la que cada publicación está restringida a 140 caracteres. ¿Se pueden contar historias en solo 140 caracteres? Se puede. ¿Se pueden contar historias en 6 segundos?  Se puede.

En las clases de teatro son muy comunes los ejercicios en los que se crea una situación muy básica, con uno o dos personajes, y todo se soluciona con una sola frase, una mirada, un gesto: lo importante es transmitir. El tipo de ejercicios como el siguiente:

[Actor 1 está sentado tras una mesa. Entra Actor 2, se encara con él]

Actor 2: ¿Por qué has dicho eso de mí?

[Actor 1 puede responder o reaccionar como quiera]


Estamos hablando de una entrada, de transmitir una emoción, de recibirla, de devolverla. 6 segundos dan de sobras.

Por supuesto, añadirle una cámara a este ejercicio es añadirle una dificultad extra: se puede optar por grabar todo seguido con un plano general, pero lógicamente un montaje de primeros planos, plano  y contraplano, quedará mucho más aparente.

Todo esto está muy bien, pero ¿cómo uso Vine?

Basta con descargarse la aplicación en el móvil (smartphone Android o iPhone) y empezar a seguir a quién queramos para empezar a ver las posibilidades que nos ofrece. Aquí dejo algunos ejemplos de actores, profesionales y aficionados, que utilizan su móvil para hacer pequeños sketches de comedia de 6 segundos:

Antón Lofer
Andrea Compton
Emer
Intuitss
Javier Botet
David Pareja 


miércoles, 10 de febrero de 2016

La doble vida de Oscar Wilde


Una de las obras más populares y representadas del escritor irlandés Oscar Wilde es la comedia The Importance Of Being Earnest, estrenada en 1895. El título se traduciría como La importancia de ser serio, pero Earnest es un homófono de Ernest (el nombre Ernesto), y es una palabra recurrente en los cuatro actos del texto. De ahí la importancia de traducirla bien, para dar juego y no desvirtuar los diálogos. Por ello en catalán se traduce habitualmente como La importància de ser Frank (Frank, el nombre, franc el adjetivofranco en castellano).

En el caso de la versión presentada por la compañía Pokhara Teatral, La importància de ser Frank se representó en el teatro de Pokhara en doble sesión el fin de semana de 20 y 21 de junio. El reparto,  encabezado por Carles Chuliá en el papel de Algie y Toni García como Jack, dio vida a una par de amigos empeñados en mantener su doble vida de calaveras, que caen rendidos al amor. Judit Soldevila y Laura Ameijide,

En resumen, una tarde muy divertida.


Ficha
Obra: La importància de ser Frank (catalán)
Guión: Oscar Wilde
Dirección: Pokhara Teatral
Actores: Carles Chuliá, Toni García, Judit Soldevila, Laura Ameijide, Juanan Rodríguez, Octavi de la Vega, Isabel Clemente, Laura Miras
Compañía: Pokhara Teatral
Teatro: Pokhara (Barcelona)
Pase: sábado, 20 de junio de 2015 - 18:00 h
Precio: 5 euros 





















lunes, 6 de julio de 2015

El infierno según Jean-Paul

Montar una obra  del escritor y dramaturgo francés Jean-Paul Sartre es cosa seria. A puerta cerrada es teatro existencialista puro, mucho texto, monólogos largos, vocabulario amplio y complejo, diálogos hirientes... y sin embargo, todo empieza con una puesta en escena casi de comedia. El director gallego David Pinazo nos presenta al personaje más secundario, el mozo (encarnado por un solvente Saoro Ferré) como la caricatura del botones clásico con síntomas extremos de agotamiento y hastío por su trabajo. De su mano, los tres personajes principales van llegando a la infernal habitación donde vivirán el resto de su eternidad muestran su cara más civilizada: al fin y al cabo, de momento no hay verdugos, hierros al rojo, potros de tortura o máquinas de desmembrar, sino unos sillones regios un tanto pasados de moda. Y calor, mucho calor.

Garcín, interpretado por Ian Hogarth, es el primero en llegar, y se muestra confuso y algo paranoico por la falta de coherencia entre lo que espera y lo que encuentra. Después llega Inés (Raquel Moreno) con una seguridad en sí misma extrema y algo sospechosa, y por último, Estelle, la vedette, una vampiresa que solo vive por la atención y el cariño de los hombres, interpretada por Somayeh Heidarvand.



El Espace Amalia, situado en el Poble Sec barcelonés es un local comercial acondicionado como sala teatral. Se trata de un espacio bastante pequeño, con capacidad para unas 40 personas y con un escenario bien acondicionado, pero muy, muy reducido. En el caso de A Puerta Cerrada, juega a favor de la obra, porque contribuye con un ambiente asfixiante en el que, por combinación entre lugar y obra, llega a faltar el aire. Por desgracia, para los actores era un reto extra, que propició algún que otro tropezón, con la consiguiente pérdida de ritmo.

Desde la casi comedia, poco a poco la obra se va ensombreciendo: los personajes confiesan los errores que les han llevado hasta allí, y se va haciendo evidente la teoría que presenta el autor: que no se necesitan verdugos ni torturadores para hacer sufrir a una persona, basta con rodearla de otras con las que se dedique a chocar, a competir y a hacerse daño por toda la eternidad ("el infierno son los demás").

Sartre presenta unos personajes ya definidos, que no son capaces de cambiar ni adaptarse, y que están destinados por sus actos en la tierra a torturarse unos a otros. No solo se excluye el cambio, sino también la alegría, la situación irá empeorando más y más hasta el final de la obra, que no del sufrimiento.

La representación en sí lograba una atmósfera densa, en la que destaca una Estelle a gran nivel (aunque con algunos problemas de pronunciación en español) acompañada con grandes momentos de Garcín y de Inés. Y sin embargo, daba la sensación de que la tensión, en vez de subir sostenido, como pide la obra, sufría altibajos, que no correspondían a lo que se estaba narrando.

En resumen, se trata de un montaje que, pese a ser notable adoleció por momentos de falta de ritmo (que no de atmósfera); las correctas actuaciones de los intérpretes quedaron en algún punto lastradas por la falta de comunicación; en algunos casos los actores dieron la impresión de perderse, o peor, de no escucharse.

Sin embargo, estos detalles no oscurecen el proyecto: un infierno bien construido por Pinazo y sus actores sobre el texto de todo un peso pesado de la literatura del siglo XX.

Ficha
Obra: A puerta cerrada
Guión: Jean-Paul Sartre
Dirección: David Pinazo
Actores: Somayeh Heidarvand, Raquel Moreno, Ian Hogarth, Saoro Ferré
Compañía: Desórdenes
Teatro: Espace Amalia (Barcelona)
Pase: jueves, 18 de junio de 2015 - 21:00 h
Precio: 8 - 10 euros (reserva previa/taquilla)


lunes, 19 de enero de 2015

Calentar el cuerpo antes de salir a escena (National Theatre)

Calentar el cuerpo antes de ensayar o salir a escena es un básico. En este vídeo puedes ver un sistema de calentamiento y estiramientos que utilizan en el National Theatre. Por supuesto, siempre hay que tener en cuenta que tú te conoces y sabes de qué pie cojeas (o qué lesiones tienes, o qué puedes y no puedes hacer). Se trata de prepararse, no de hacerse daño uno mismo y salir cojeando al escenario.


martes, 23 de diciembre de 2014

Alta tensión por Sabrina

El sábado por la noche una amiga y yo fuimos a ver El adiós de Sabrina a teatro Porta 4, en el barrio de Gracia, Barcelona. La sala es diminuta, 60 plazas, y se llenó en la que era la penúltima representación de la obra en este teatro.

La puesta en escena de este drama es minimalista: un pequeño escritorio y dos sillas de oficina con brazos a modo de sillones. Tras unos instantes de música demasiado fuerte, en los que Abela (Laura Ameijide) se sitúa en escena, entra Pablo (Santiago Rusiñol), nervioso, bordeando la histeria, y comienza la tensión. Poco a poco se desgrana la trama mediante el diálogo entre ellos dos; la hija de Pablo, Sabrina, le ha citado para que "la ayude a morir", Abela está para asegurarse de que la muerte se lleve a cabo, y él no está dispuesto en absoluto a consentirlo.

Si de algo puede presumir este montaje es de llevar al tensión de los personajes y el público al límite, porque apenas  hay algún instante de relajación, entre tanto nervio. La obra resulta inconexa durante los primeros minutos, quizás por un diálogo algo oscuro y repetitivo con el que cuesta entender lo que pasa, por qué tanta histeria en el escenario. Cuando al fin queda clara la situación, como espectador conectas y sigues enchufado y atento hasta el final.

El gran trabajo de dirección de Cristina Poch consigue redondear un guión que resulta algo simple, con una trama clara pero con una filosofía de fondo que resulta confusa. Los diálogos son en su mayor parte correctos, salvo por el principio mencionado antes.

Los actores realizan un desgaste soberbio, transmiten una energía infinita durante la hora y cuarto que dura la representación, tanto hacia el público como entre ellos mismos. Hacen gala de una gran compenetración, y se nota un gran trabajo de preparación. Es cierto que en algún momento muy físico la acción se ve extraña (cuando Pablo golpea a Abela, cuando se encaran y Abela retrocede caminando hacia atrás), pero son detalles a pulir en una actuación, por lo demás, notable.

Sin embargo, tal vez por el cansancio acumulado, hubo momentos en que a Santi Rusiñol (Pablo) se le notó algo robótico, poco natural, aunque en todo momento mantenía un gran nivel, pese que en algún momento la gran tensión impide que se entienda correctamente algunas de sus frases.

Laura Ameijide como Abela, por su parte, comienza con una gran ventaja: es la persona tranquila, la que controla la situación. Sin embargo su energía está siempre presente, y va aumentando hasta estallar cuando es necesario, sin perder esa naturalidad y gran dicción de la que hace gala en todo momento, completando una actuación muy destacada.

En resumen, El adiós de Sabrina, pese a los detalles mencionados, es un montaje muy recomendable para los amantes de las obras dramáticas y en general para cualquier adulto que le apetezca abstraerse pasando una hora disfrutando de la tremenda tensión que genera en el escenario.


Ficha
Obra: El adiós de Sabrina
Compañía: Poks
Guión y dirección: Cristina Poch
Actores: Laura Ameijide, Santiago Rusiñol
Teatro: Porta 4 (Barcelona)
Pase: sábado, 20 de diciembre de 2014 - 21:00 h
Precio: de 8 a 12 euros (según oferta)